Probando los monopatines eléctricos Grin en Montevideo

Profesor Pablo Arreche/ marzo 8, 2019/ Android, celulares, curiosidades, how to, noticias, seguridad, Servicios/ 0 comentarios

Para saber hay que probar dice el refrán, así que para informarles cómo funciona el nuevo sistema de monopatines eléctricos que aparecieron en Montevideo, decidimos subirnos a dar una vuelta y así contarles la experiencia de primera mano.

Empecemos explicando un poco el origen de esta novedad. Hace ya tiempo que los sistemas de monopatines eléctricos de uso compartido se vienen utilizando en varios países. Actualmente hay dos grandes empresas dedicadas a dar este servicio a nivel mundial: Lime y Grin. Esta última, de origen mexicano, es la que decidió ingresar primero a Uruguay.

¿Qué es un monopatín eléctrico de uso compartido?

Para hacerlo simple, son monopatines que están en las veredas y puntos específicos de la ciudad, a los que uno se puede subir usando una aplicación del celular y que paga por tiempo de uso, para luego dejarlos en el destino a donde llegó para que otro usuario pueda utilizarlo.

¿Qué tengo que hacer para usar Grin?

Se debe descargar la app en el celular desde la Play Store y al abrirla nos pedirá nuestros datos básicos y los datos de una tarjeta de débito o crédito que esté a nuestro nombre (como hacemos para pagar Netflix por ejemplo). Una vez hecho esto, ya estamos listos para buscar un monopatín disponible para empezar nuestro viaje.

Listos, ahora a subirse al monopatín…

Ya todo listo y configurado, lo primero que hacemos es abrir la app (todo el proceso se maneja desde el celular). Veremos inmediatamente un mapa y se activará el GPS para mostrar nuestra ubicación e íconos de monopatín en los lugares donde estén disponibles.

Ventana de la aplicación

Nos dirigimos hacia donde haya uno y pulsamos el botón verde de iniciar en la aplicación. Automáticamente nos pedirá que escaneemos el código QR que aparece en el manubrio y por las dudas también en la base del vehículo. Para ello activará la cámara del teléfono

Ubicación del código QR

Una vez verificado, el monopatín enciende un panel que muestra la velocidad y una luz led delantera junto con una pequeña detrás y otra abajo. Veremos que nos explica que tiene dos botones, uno a la derecha para acelerar y otro a la izquierda para frenar. Ambos se manejan bajándolos con el pulgar y es sumamente cómodo e intuitivo.

Luego nos solicita que activemos el bluetooth si está apagado (esto es para saber nuestra distancia con el monopatín) y nos explica que para arrancar hay que empujar un poco con el pie. No hay que hacer fuerza, solamente es para que inicie el motor y hay que hacerlo cada vez que paremos la marcha.

Lo último antes de arrancar es quitar el apoyo (una pequeña palanquita abajo que se mueve para atrás, como en las bicicletas) y listo, ¡arrancamos!

Viajando con Grin por la ciudad

En pleno Centro de Montevideo, ya viajando.

Lo primero que notas es que el monopatín es liviano y se siente cómodo, es muy fácil adaptarse a acelerar y frenar (prácticamente instantáneo) y en segundos te olvidas de que es la primera vez que subes. En todo momento te indica la velocidad a la que vas, que no superará los 25Km/h que es la máxima permitida por la empresa.

Cuando llegamos a nuestro destino (puedes parar varias veces y cuando quieras) debemos pulsar el botón terminar el viaje (que está en el mismo lugar que al principio el botón «iniciar»). Si no lo dejamos en un centro de recambio, que son lugares como patios, quioscos o tiendas donde se concentran monopatines (y la empresa les paga por ello), la app nos ofrece sacar una foto del sitio donde dejamos el vehículo para que otros usuarios lo encuentren fácilmente. En el historial quedará guardada la ruta de nuestro viaje, la distancia recorrida y el dinero gastado (aunque hay promoción para el primer viaje)

Informe del viaje realizado.

¿Cuánto cuesta, hay promociones?

Lo primero es la buena noticia: sí hay una promoción en la que te regalan los 10 primeros minutos en el primer viaje que realices (más que suficiente para hacer una buena prueba). A partir de ahí, cada minuto de uso cuesta $U 4 (cuatro pesos) y un detalle importante: destrabar el monopatín cuesta $U 19, por lo que hay que sumar ese importe al viaje que hagamos.

También es importante tener en cuenta que el servicio está disponible hasta las 22:30 de la noche, luego se recogen los monopatines, se cargan y se dejan listos y en sus puestos a primera hora de la mañana.

Conclusiones…

Haciendo un balance, debo decir que viajar en un monopatín eléctrico me pareció útil, sencillo y muy divertido. En mi caso particular salía de trabajar y me ahorró la caminata a la terminal de ómnibus. Llegué a mi destino en poco menos de la mitad del tiempo y con ganas de seguir paseando.

También vi a mucha gente de diferentes edades utilizando el servicio y aunque ya pusieron 200 monopatines (según indica Grin), todavía se nota que hay pocos para la creciente demanda y ya hacen falta más. Al día de hoy la zona disponible (que se ve en el mapa) va de Ciudad Vieja hasta el Buceo, pero la idea es expandirse hacia el resto de Montevideo, la Costa de Oro y Punta Del Este. Pero por las características del servicio, personalmente creo que sería útil y aplicable en cualquier ciudad del país.

En definitiva, una muy buena idea, que no contamina y facilita el desplazamiento en cortas distancias. Ideal para hacer mandados, para ir y volver del trabajo o estudio, pasear por la rambla o hacer turismo por la ciudad. Y para que negarlo, la sensación de ser un adulto y poder volver a pasear en monopatín por todos lados es impagable. Así que ya saben, si están en Montevideo y tienen ganas de viajar de forma diferente: ¡a subir en el monopatín!


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