Luego de que se destapó la olla del robo de datos y de toda la información que Facebook recopila (muchas veces sin permiso) de los usuarios, cada día nos enteramos de nuevos abusos de la red social.

Ahora, se divulgó (a través del portal CNBC) que la empresa de Zuckerberg contactó con varios hospitales e instituciones médicas para obtener y compartir datos de los pacientes. En principio alegaron que era “ayudar a los centros de salud a obtener perfiles personalizados de los pacientes y ayudarlos”. Pero, a esta altura, creer estas declaraciones es pecar de demasiada ingenuidad.

Más aún cuando se comprobó que, en principio, no se manejó en ningún momento respetar el anonimato o privacidad de la información (nadie consultó ni iba a consultar si queríamos darla) y además, Facebook utilizaría la técnica de hash para relacionar los datos y así poder individualizar a cada usuario de la red social y su historial médico.

Luego de la propuesta, las instituciones médicas Stanford Medical School y el American College of Cardiology se contactaron con el interés de compartir datos. Esta propuesta quedó ahora en pausa debido a los escándalos que en este momento están en boca de todos.

Para imaginarse lo que podría pasar, basta con pensar en algo muy sencillo como la cantidad de publicidad de medicamentos específicos que Facebook podría poner en el perfil de una persona que estuviera desesperada por un problema de salud grave. Y eso sería solo la punta del iceberg.

Cada vez pinta más complicada la situación para la reina de las redes sociales…